Docencia por la Libertad

Retomada la experiencia como alumno universitario, me encuentro, una vez más, con la realidad de una falta de ética a la hora de exponer las propias ideas o pensamientos como tales y no como corriente de pensamiento académico globalmente aceptado. Sentarse en un aula de cualquier Universidad y no tener claro que estamos recibiendo una interpretación determinada del conocimiento en función del posicionamiento que esa institución o su profesorado han asumido defender, es una actitud tan ingenua como esperar que el Socialismo se desarrolle en una Democracia Liberal.
 
Cada palabra de una profesora o profesor debería suscitar el interés de su alumnado por comprobar hasta que punto son ciertas y cuánto de postura personal hay en ellas, entendiendo que es legítimo que los docentes se posicionen como ejemplo de participación activa en la construcción social. Este posicionamiento, es fundamental para que nazca el compromiso y el alumnado aprenda que es importante tomar partido en la construcción que día a día hacemos de nuestra sociedad. El reto está en dejar bien claro que uno ha optado por una interpretación determinada pero que existen otras con sus propios argumentos que cada uno debe valorar, actuando en consecuencia.
 
Desde la docencia se puede fomentar el compromiso y la participación activa en los retos de la búsqueda de Libertad tal y como la defendió Bakunin, o bien , dar ejemplo de un estilo de vida enfocada en el bien personal y de los seres del entorno más cercano que nos interesan. Las dos actitudes son posibles pero no las dos son igualmente éticas en una realidad mundial como la que tenemos, sobre todo desde el ejercicio de la docencia.
 
Mijail Bakunin: "Yo no soy verdaderamente libre más que cuando todos los seres humanos que me rodean, hombres y mujeres, son igualmente libres. La libertad de los demás, lejos de restringir o de negar mi libertad, es, por el contrario, su condición necesaria y su confirmación. Me vuelvo libre, en el verdadero sentido, sólo gracias a la libertad de los demás: cuanto mayor es el número de personas libres que me rodea y más profunda y más grande y extensa su libertad, más profunda y mayor se torna la mía. Por el contrario, es la esclavitud de los hombres la que establece una barrera para mi libertad, su bestialidad implica la negación de mi humanidad porque, lo repito nuevamente, puedo considerarme una persona libre sólo cuando mi libertad, o sea, mi dignidad y mi derecho humano, cuya esencia es no obedecer a nadie y seguir la guía de mis propias ideas, es reflejada por la conciencia igualmente libre de todos los hombres y vuelve a mí, confirmada por el asentimiento de todos. Mi libertad personal, así confirmada por la libertad de todos los demás, se extiende al infinito".

Dejar un comentario

Archivado bajo Noticias y política

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s